Entrenadores de mentes

Venía escuchando la radio en el coche, cuando saltó la noticia en el programa de Abellán. Luis Aragonés, como máximo responsable de la selección Española de fútbol, planea la contratación de “Entrenadores de mentes”. Le seguía la lectura de una lista mecanografiada en la que figuraban los propósitos que justificaban dicha contratación. Como siempre, una perorata de pamplinas según la cual, y si le hiciéramos caso, la selección Española, sería campeona del mundo con uno menos y por retirada masiva de los rivales. Vamos, todos temblando ante el respeto, la raza, la furia y el arrojo de la “Armada Española”.

No he visto referencias a la noticia en los medios más populares “on-line”. Sin embargo a mí me ha llamado poderosamente la atención. El uso del eufemismo “Entrenadores de mentes” por psicólogos me hace reflexionar. Hace tiempo que comenzó la moda de incluir un psicólogo entre el equipo de entrenadores de los equipos de futbol punteros. Es cierto que, en más de un caso, les vendría bien, no un psicólogo, sino un psiquiatra que recondujese sus vidas. Es cierto que en ciertos deportes donde hay una gran presión, donde se entrena en solitario, donde todos los esfuerzos de un año o de una vida se deciden en una prueba, un psicólogo puede ayudar a obtener el máximo rendimiento, pero ¿en el fútbol?. ¿Acaso no es suficiente con vivir a todo lujo gracias a tu afición preferida?. ¿Acaso no es orgullo suficiente, ser elegido entre millones de personas para representar a un pais? ¿Eso no es motivación suficiente? Por lo visto no. Quisiera escuchar la opinión de cualquier padre de familia al oir la historieta del psicólogo y la falta de motivación.

Como decía, el eufemismo es lo que me trae de cabeza. La información se ampliaba, y decía que la plantilla de “Entrenadores de mentes” estaba formada por varios extranjeros y un hispanoparlante. Supongo que poco podrían entrenar si ni siquiera entienden el idioma. Supongo, que eso servirá para justificar el pago a doblón del mismo servicio que se podría obtener de forma más económica sin salir de Madrid. Espero, que el no llamar a las cosas por su nombre y, como siempre, quererse subir al carro de “lo moderno” (y la gilipollez) y, dada la falta de rumbo que tiene la selección Española, no hayan contratado a los mentalistas Uri Geller y Anthony Black. Estoy viendo a Raúl doblando cucharas -no se, ¿no? y a Valerón pronosticando que España se larga del mundial en cuartos, en la prórroga y de penalti injusto, como siempre.